Vivir plenamente
Marco de aplicación de la sostenibilidad

El Marco VIVIR®

VIVIR® propone cinco pasos prácticos que transforman la comprensión en acción. Cada paso tiene un protocolo, preguntas para orientarte, aplicaciones prácticas y un principio para llevar en el bolsillo.

El protocolo es una guía flexible, no una camisa de fuerza: adáptalo a tu familia, tu grupo o tu comunidad. Las herramientas se recomiendan, no se imponen. Lo que no se negocia es la secuencia: ir de la comprensión a la acción, sin saltarse pasos.

V

Visualizar

Ver la realidad tal como es y definir con claridad el futuro deseado.

Esta etapa establece la visión de lo que queremos lograr y marca el punto de partida. Herramienta recomendada: el análisis de brecha (Gupta, 2007), que compara la situación actual con la meta.

Protocolo

  1. Describir el estado actual tal como es, sin justificarlo ni minimizarlo.
  2. Identificar los hábitos, decisiones o prácticas que influyen en la situación presente.
  3. Definir con claridad el futuro deseado, en términos simples y realistas.
  4. Comparar el estado actual con el futuro deseado para identificar las diferencias.
  5. Registrar los cambios generales que serían necesarios para avanzar hacia ese futuro.

Preguntas

  • ¿Qué recursos uso a diario y de dónde provienen?
  • ¿Qué tipo de desechos produzco y cómo los manejo?
  • ¿Mis hábitos reflejan un consumo necesario o excesivo?
  • ¿Cómo afectan mis decisiones a otras personas y al entorno?

En la práctica

  • Observar los hábitos del hogar, negocio, finca o comunidad: agua, energía, transporte, materiales.
  • Comparar la forma en que vivimos hoy con la forma en que nos gustaría vivir.

Principio 1. Ver y comprender nuestra realidad es el primer paso para actuar con propósito.

Ficha 1: análisis de brecha →

I

Identificar

Entender por qué ocurre lo que ocurre, y por qué no ocurre lo que quiero que ocurra.

Herramienta recomendada: el árbol del problema (GTZ, s.f.), que muestra la causa raíz, los efectos y cómo todo está conectado. Como complemento, los cinco porqués (Ohno, 1988) y el diagrama de Ishikawa (Ishikawa, 1982).

Protocolo

  1. Formular el problema principal en una frase clara y concreta.
  2. Construir un árbol del problema simplificado: problema al centro, causas debajo y efectos arriba.
  3. Evaluar si las causas identificadas tienen causas más profundas, hasta encontrar la causa raíz.
  4. Complementar, si es necesario, con los cinco porqués o el diagrama de causa y efecto.
  5. Identificar los factores que bloquean el cambio: hábitos, recursos, condiciones del entorno.
  6. Seleccionar de una a tres causas clave que deben abordarse y establecer su prioridad.

Preguntas

  • ¿Qué problemas ambientales, sociales o económicos afectan mi comunidad o sector?
  • ¿Cuáles son sus causas más evidentes?

En la práctica

  • Hacer una lista de los problemas locales relacionados con los ODS: agua, energía, residuos, pobreza, consumo.
  • Priorizar los tres problemas más urgentes o relevantes.

Principio 2. Necesitamos entender el problema y sus causas para llegar a una solución.

Ficha 2: árbol del problema →

V

Valorar

Determinar qué falta para llegar al futuro deseado y cómo podemos lograrlo.

Herramienta recomendada: la matriz de valoración, un cuadro de cuatro casillas que ubica cada opción según su impacto y su esfuerzo.

Protocolo

  1. Identificar todas las opciones disponibles para mejorar la situación.
  2. Evaluar cada opción con criterios simples: ¿reduce el impacto?, ¿es necesaria?, ¿es accesible?, ¿es sostenible?, ¿me acerca al futuro deseado?
  3. Priorizar las opciones con mayor impacto positivo y menor costo o dificultad.
  4. Seleccionar las prácticas o decisiones que se adoptarán primero.
  5. Definir los cambios de hábitos o de consumo que apoyarán esas decisiones.
  6. Determinar qué recursos son necesarios y los costos asociados.

Preguntas

  • ¿Qué opciones tengo para reducir mi impacto negativo?
  • ¿Qué productos o prácticas favorecen la sostenibilidad?

En la práctica

  • Aplicar las 3R en este orden: reducir, reutilizar y reciclar.
  • Preferir productos locales, naturales y duraderos.
  • Ahorrar agua y energía en el hogar o la empresa.
  • Incorporar prácticas agrícolas regenerativas o negocios verdes.

Principio 3. Decidir con conciencia nos ayuda a construir un futuro realmente sostenible.

Ficha 3: filtro y matriz de valoración →

I

Implementar

Ejecutar acciones concretas usando el plan creado.

Herramienta recomendada: el QQCCD (Qué, Quién, Cuándo, Cómo, Dónde), una adaptación sencilla de las metodologías de ejecución de proyectos.

Protocolo

  1. Definir con claridad la acción que se ejecutará.
  2. Establecer quién será responsable de llevarla a cabo.
  3. Describir los pasos concretos para realizar la acción.
  4. Determinar cuándo se hará: fecha, frecuencia o plazo.
  5. Establecer dónde se realizará: lugar, espacio o entorno.
  6. Reunir los recursos necesarios y preparar el entorno para facilitar la acción.
  7. Ejecutar la acción y registrar los avances básicos.

Preguntas

  • ¿Qué cambios puedo iniciar hoy en mi vida o negocio?
  • ¿A quién puedo involucrar: familia, vecinos, colaboradores?

En la práctica

  • Iniciar un huerto familiar o comunitario.
  • Separar y clasificar residuos.
  • Crear un plan de ahorro energético.
  • Diseñar un programa de responsabilidad ambiental o social en el trabajo, la escuela, el club o la iglesia.

Principio 4. La sostenibilidad se logra con acciones. Se requiere ser intencionales al respecto.

Ficha 4: QQCCD y registro →

R

Replicar

Repetir lo que funciona, mantenerlo y compartirlo con otros.

Herramienta recomendada: la reflexión de Kolb (Kolb, 1984), simplificada: experiencia, reflexión, aprendizaje y nueva prueba.

Protocolo

  1. Reflexionar sobre la experiencia: ¿qué hicimos?, ¿qué funcionó?, ¿qué no funcionó?, ¿qué aprendimos?
  2. Crear una lista de buenas prácticas, pasos efectivos y elementos que deben repetirse.
  3. Elaborar una mini-guía sencilla que describa cómo repetir la acción.
  4. Compartir la experiencia y la mini-guía con familiares, comunidades, instituciones o redes sociales.
  5. Evaluar periódicamente si la práctica se mantiene y sigue dando resultados.
  6. Identificar aliados o grupos que puedan adoptar y multiplicar la acción.

Preguntas

  • ¿Cómo puedo inspirar a otros a hacer lo mismo?
  • ¿Cómo puedo mantener estos hábitos a largo plazo?

En la práctica

  • Compartir experiencias exitosas con la familia, grupos comunitarios o en redes sociales.
  • Establecer alianzas con instituciones locales o proyectos de los ODS.
  • Celebrar los logros, como la reducción de desechos o el ahorro de agua.
  • Participar en programas de voluntariado ambiental o social.

Principio 5. La sostenibilidad se fortalece y se mantiene viva cuando se comparte con otros.

Ficha 5: reflexión y mini-guía →

Antes de empezar

Las reglas del camino

1. Guía flexible

El protocolo está para ayudarte, no para obligarte. Adáptalo a tu grupo.

2. Datos y suposiciones

«El agua se queda en la zanja» es un dato. «Se queda porque nadie limpia» es una suposición hasta que la comprobemos.

3. La herramienta ordena

Un buen dibujo no reemplaza la observación en el lugar ni la voz de la gente afectada.

4. Empieza por lo posible

Escoge una o dos acciones que puedas hacer bien, con lo que tienes.

5. Mide antes y después

Anota fechas, cantidades, fotos y observaciones. A eso le llamamos línea base.

6. Cuida la seguridad

Ninguna acción sostenible justifica poner en riesgo la salud o la vida de nadie.